Las toallas y esponjas de cocina son elementos necesarios para mantener una buena higiene tanto de utensilios, equipos y superficies que entran en contacto con los alimentos y a menudo pensamos que como se usan para limpiar, no debemos limpiarlas.
Dada su importancia y su uso frecuente, hoy quiero compartir contigo algunas ideas que considero muy útiles para que éstas contribuyan aún más en el buen mantenimiento de las áreas de tu cocina, teniendo en cuenta que por lo general se mantienen húmedas, con restos de comida y en lugares muy cercanos a la elaboración de los alimentos, así que ¡Toma Nota!

1. Es muy importante tener en cuenta que las esponjas y toallas pueden deteriorarse con mucha facilidad por lo que deben cambiarse con cierta frecuencia. Por lo general en el ámbito doméstico deberán cambiarse por lo menos una o dos veces al mes y si hablamos de un uso más fuerte deberá evaluarse el cambio de una a dos veces por semana; esta vida útil dependerá mucho del uso y el material.
2. Ante todo es importante mantener una buena limpieza de tus esponjas y toallas, para esto asegúrate de retirar residuos de alimentos con frecuencia durante procesos de lavado para evitar acumulación de materia orgánica que pueda descomponerse con facilidad
3. No olvides desinfectarlas, esto es imprescindible para que tus esponjas y toallas no se conviertan en el hogar de favorito de los microorganismos. Para ello tienes varias opciones: luego de lavarlas perfectamente puedes sumergirlas en agua bien caliente por unos 5 minutos, también puedes usar un desinfectante como el cloro diluido en agua por un periodo de 3 a 5 minutos.
4. Luego de limpiar y desinfectar tus esponjas y toallas es muy importante mantenerlas secas, recuerda que la humedad favorece la multiplicación de microorganismos por lo que te recomiendo escurrirlas perfectamente y extenderlas en un lugar ventilado para que se sequen con más facilidad, nunca en un recipiente o cubeta de jabón. También puedes establecer un sencillo sistema de rotación de tus esponjas teniendo una limpia, seca y lista para usar, mientras utilizas la otra
5. Como última medida también te recomiendo tener una clasificación de esponjas y toallas dependiendo el uso, esto evitará la contaminación cruzada y a la vez contribuirá a que tengan una duración más prolongada. Para esto puedes establecer un código de colores, por ejemplo: esponja verde para los platos y azul para las ollas y estufa
¡Como puedes ver, con estas sencillas medidas podemos convertir nuestras esponjas y toallas en las mejores aliadas para la buena higiene de nuestras zonas elaboración de alimentos!