Como manipuladores de alimentos, debemos tener siempre presente toda la información que nos permita realizar nuestra labor sin llegar a causar daño a nuestros consumidores, es por ello que quiero que conozcas un poco más acerca de las ETA, debemos tener claro algunos cuestionamientos, como por ejemplo, ¿Qué son las ETA?, ¿Cuáles son los tipos de ETA?, ¿Cuáles son sus consecuencias?, y ¿cómo podemos prevenirlas?.
¿Qué son las ETA?
Una ETA es una enfermedad transmitida por alimentos contaminados, pueden existir muchos tipos de contaminantes que produzcan una ETA, pero los principales causantes son los microorganismos, en este punto debemos recordar que el mundo de los microorganismos es muy amplio y diverso y que convivimos sanamente con muchos de ellos, pero lamentablemente los microorganismos patógenos tienen la capacidad potencial de generar enfermedades tras su consumo, y la mayoría se desarrollan a temperatura ambiente en tiempos muy cortos.
¿Cuáles son los tipos de ETA?
La ETA se clasifican en infecciones o intoxicaciones alimentarias
Infecciones Alimentarias
Son ETA generadas por la ingestión de alimentos o aguas contaminadas con agentes infecciosos tales como, bacterias, virus, hongos o parásitos, quiere decir que son agentes infecciosos que están vivos, que en nuestro sistema digestivo pueden multiplicarse e invadir la pared intestinal, y desde allí llegar a otros sistemas y afectar gravemente nuestro organismo
Intoxicaciones Alimentarias
Son ETAS producidas por la ingestión de alimentos contaminados con cantidades suficientes de toxinas, estas son provenientes por ejemplo de agentes químicos como metales pesados y otros tipos de compuestos, pero tengamos muy presente que las toxinas también pueden ser producidas por los mismos microorganismos, son sus desechos químicos, generalmente no poseen olor ni sabor, pero son capaces de provocar enfermedades incluso después de la eliminación del microorganismo de nuestro cuerpo.

¿Cuáles son las consecuencias de las ETA para nuestros consumidores?
El tiempo de manifestación de los síntomas en un consumidor puede llegar a ser muy variable y depende de muchos factores, como el tipo de microorganismo o agente tóxico, de la vulnerabilidad o susceptibilidad del consumidor, de la patogenicidad o virulencia del agente contaminante, del microorganismo o toxina presente, incluso de la cantidad de alimento contaminado que se haya ingerido.
Cuando se presenta una ETA, puede desplegarse una serie de signos o síntomas en la persona afectada, que van desde vómito, diarrea, dolores abdominales, cefaleas, deshidratación, incluso la muerte de la persona.
Siempre debemos tener presente que este tipo de situaciones, conllevan a grandes consecuencias a la persona o empresa que suministró los alimentos contaminados, viéndose expuesto a responsabilidades legales, posibles sanciones, multas, indemnizaciones, incluso el cierre del establecimiento o empresa.
Lo importante es saber, que como manipuladores de Alimentos, tenemos herramientas muy poderosas y elementales para poder prevenir posibles ETA.
¿Cómo podemos controlar los patógenos y prevenir ETA?
Resulta que la principal causa o fuente de contaminación somos nosotros como manipuladores de alimentos, la mayoría de enfermedades se da por una mala práctica por parte de la persona que los manipula, entonces partimos de una buena higiene y una manipulación adecuada de los alimentos para prevenir infecciones e intoxicaciones de origen alimentario.
Como segunda medida o recomendación es tener precaución fundamental con aquellos alimentos que requieran cadena de frío, debemos verificar y constatar constantemente la temperatura, tanto del producto como de los equipos que se utilizan para su almacenamiento y producción, como neveras, refrigeradores, sistemas de mantenimiento de frío en la distribución, incluso vehículos para transporte de alimentos refrigerados o congelados.
Otra recomendación es saber que nuestras manos son la principal herramienta de trabajo cuando manipulamos alimentos. Debemos lavarlas y desinfectarlas las veces que sea necesario, siempre antes y después de manipular cualquier producto alimenticio y sobre todo después de ir al servicio sanitario.
Las herramientas de trabajo, también entran en contacto directo con nuestro producto alimenticio, por consiguiente ellas también deben ser higienizadas, lavadas y desinfectadas preferiblemente antes y después de cada uso
Otro de los factores que nos ayudan a eliminar microorganismos patógenos, son los procesos térmicos. Para aquellos alimentos que requieran una cocción o proceso térmico, controlarlos muy bien con temperaturas elevadas para garantizar la eliminación de microorganismos.
Una mala práctica que muchas veces nos lleva a favorecer proliferación de microorganismos y obviamente contaminación del alimento, es la descongelación a temperatura ambiente, la mayoría de los microorganismos se multiplican a esa temperatura en tiempos muy cortos, por esta razón la descongelación debe hacerse siempre en una temperatura controlada, pasar del congelador a refrigeración con suficiente tiempo de antelación para luego si procesar nuestro producto alimenticio.
Te recomiendo que debemos tener muy presente la limpieza y desinfección de los productos alimenticios, sobre todo aquellos que se van a consumir crudos, como son las frutas y las verduras, pero no solamente estos alimentos, también debemos desinfectar productos, como por ejemplo los huevos, cuya cáscara está muy contaminada, y los empaques de muchos alimentos, como lo son los enlatados, las bolsas, las pulpas, entre otros.
Como última recomendación, recuerda que debemos siempre prevenir la contaminación cruzada, nunca debemos disponer o manipular un producto alimenticio crudo y con el mismo implemente uno ya terminado o procesado, para ello también podemos hacer una perfecta clasificación de los productos alimenticios y de los implementos utilizados para su manipulación y de esta manera prevenir la contaminación cruzada.
Conocer qué son las ETA y prevenirlas es nuestra responsabilidad como manipuladores de alimentos, ya que lo que menos deseamos al consumir alimentos es enfermarnos.Espero que estos pequeños tips los puedas poner en práctica en tu empresa o negocio de alimentos, y por supuesto también en tu hogar.