Este nutritivo alimento muchas veces es tratado a la ligera, pensamos que es un producto que no requiere condiciones muy específicas para su manejo y conservación. Sin embargo, debido a su procedencia y características nutricionales debemos tener en cuenta diferentes variables que sin duda evitarán adquirir enfermedades derivadas de su mal manejo y manipulación.
El huevo es un alimento altamente contaminado con bacterias patógenas como la Salmonella y la E. Coli (enterobacterias que viven en el intestino de los animales y el hombre) ubicadas en su cáscara y a través de ella se transmiten a nuestras manos, utensilios y demás superficies del entorno donde se manipulan los huevos y por supuesto el resto de alimentos. Teniendo en cuenta que el uso y consumo de los huevos es muy diverso en diferentes industrias y preparaciones, a continuación planteo diferentes formas de manejo y conservación de los Huevos para evitar riesgos de contraer enfermedades:

1. En el momento de la compra es importante poder verificar la Fecha de vencimiento del producto, este es un indicador de la frescura de los huevos además de su apariencia, de la cual podemos resaltar que un color más opaco de la cáscara podría indicar que el huevo está más fresco, si compras compras huevos en tiendas donde muchas veces no podemos verificar su fecha de vencimiento es recomendable comprar lo que vas a preparar ese día , recuerda que la vida útil de un huevo es aproximadamente de 3 a 4 semanas a partir de lo pone la gallina, no desde su compra.
2. Es imprescindible revisar minuciosamente el estado de la cáscara, la cual no debe presentar rupturas ni fisuras por más pequeñas que parezcan. A través de éstas los microorganismos que se encuentran en la cáscara podrán ingresar fácilmente y contaminar el huevo en su interior
3. Si bien es cierto que el frío detiene la multiplicación rápida de los microorganismos, en el caso del huevo ésta premisa no es universal. Si vives en un lugar cuya temperatura es fría y fresca podrás almacenar fácilmente los huevos a temperatura ambiente ya que la humedad o condensación a la que se someten los huevos en la nevera por fluctuaciones de temperatura al abrir y cerrar la nevera promueve que las bacterias sobrepasen la estructura porosa de la cáscara. Si el ambiente de almacenamiento es cálido y húmedo si se recomienda introducirlos en la nevera pero en el lugar más frío evitando fluctuaciones de aire y separados del resto de alimentos para evitar contaminarlos
4. La mejor práctica antes y después de manipular los huevos es realizar un buen lavado y desinfección de manos y de ésta forma disminuir la transferencia de microorganismos a otros alimentos o a superficies que vayan a entrar en contacto con éstos
5. Es recomendable lavar los huevos pero no recién se compran. Si los lavamos antes de almacenarlos se debilita la parte externa que protege cáscara y eso igualmente facilita la entrada de microorganismos desde la cáscara hacia el interior del huevo. El lavado y desinfección de los huevos deberá realizarse inmediatamente antes de su uso
6. Una prueba de frescura antes de su preparación es introducir el huevo en agua, si flota quiere decir que su cámara de aire es muy grande y no está fresco, en general un huevo fresco tiene la yema grande ubicada en el centro y su clara espesa (Lee también: ¿Cómo saber si un huevo está fresco?)
7. La vida útil de un huevo está alrededor de las tres semanas. Asegúrate de dar una alta rotación a éste producto evitando que se expongan a periodos elevados de almacenamiento
Recuerda que éste es un alimento altamente nutritivo y cuyo consumo en muchas de las familias se hace a diario, por ésta razón no corras riesgos y asegúrate de que el huevo cumpla su necesaria función de nutrir nuestro cuerpo y no de enfermarlo.