Esta es una de las preguntas más frecuentes que nos realizamos cuando manipulamos alimentos, pues aunque existe una diferencia notable, muchas veces las confundimos. En este artículo quiero enseñarte la diferencia entre un Alimento contaminado y uno descompuesto.
Cuando recibimos un producto de nuestros proveedores, o vamos a los supermercados o plazas a realizar compras, muchos de los alimentos vienen con contaminantes que algunas veces no percibimos a simple vista. Por ejemplo los productos agrícolas pueden venir con residuos de agroquímicos, desechos de animales, microorganismos provenientes de riegos con aguas contaminadas, entre muchos otros, pero también se pueden encontrar otros tipos de contaminantes que podemos detectar más fácilmente ya que los podemos ver, como los son insectos, tierra, partes de plantas, pelos y muchos más, es decir que un contaminante puede ser cualquier sustancia o agente que se puede encontrar en un alimento y que no le pertenece.
Un alimento contaminado no necesariamente es un alimento no apto para el consumo, al contrario, al eliminar el contaminante o retirarlo del producto estará en condiciones óptimas para ser consumido, en este orden de ideas podemos clasificar los contaminantes de los alimentos en 3 grupos.
Contaminantes físicos en los alimentos
El primer grupo lo podemos denominar como contaminante físico, ya que los podemos ver a simple vista, y un ejemplo claro de ello puede ser un pelo, un gancho o un plástico, entre otros, que se convierte en un elemento indeseable en el producto, por esta razón como manipuladores debemos cumplir con todas las medidas de higiene necesarias, y siempre revisar muy bien cada alimento que estemos manipulando.
Contaminantes químicos en los alimentos
Otro tipo de contaminación es la Química, la cual es muy común teniendo en cuenta que en diversas etapas de la cadena productiva de los alimentos se utilizan químicos, ya sea para evitar la presencia de plagas, o cuando se tienen malas prácticas en el transporte causando contaminación por combustibles, e incluso en procesos de desinfección de alimentos inadecuados donde se realicen dosificaciones erróneas. Todos estos químicos al hacer contacto con el producto lo contaminan e incluso pueden afectar las características propias del mismo, como color, olor y sabor.
Este tipo de contaminación es un peligro silencioso, ya que generalmente sus consecuencias en la salud del consumidor se ven a largo plazo pudiendo causar enfermedades o daños graves en órganos vitales para el organismo
Contaminantes biológicos en los alimentos
Como tercer factor de contaminación podemos encontrar los agentes biológicos como lo son la presencia de microorganismos Patógenos, este tipo de contaminación es muy peligrosa, ya que si no la combatimos o logramos disminuir al máximo la presencia de estos microorganismos, estos se multiplicarán y algunos pueden transformar el alimento cambiando sus características organolépticas causando alteraciones en el sabor, olor, color, textura y consistencia y es precisamente cuando ocurren estos cambios que podemos decir que el alimento ha sufrido una descomposición, convirtiéndolo en no apto para el consumo y ocasionando pérdidas y desperdicio de alimentos.
Es importante aclarar que no todos los microorganismos patógenos causan estás alteraciones visibles en los alimentos, pero si los contaminan, pudiendo causar infecciones o intoxicaciones alimentarias.

Un alimento contaminado es frecuente encontrarlo, y es nuestro deber como Manipuladores de Alimentos disminuir al máximo estos Contaminantes y evitar procesos de descomposición, por ejemplo los alimentos que se consumen crudos como algunas frutas y verduras debemos realizar una correcta selección, sumado a un buen lavado y desinfección, hacer un proceso de conservación óptimo y por supuesto cumplir estrictamente con todas las medidas de higiene como Manipuladores, ya que, de no hacerlo la vida útil de los alimentos disminuirá al aumentar la carga de microorganismos, además ponemos en riesgo nuestra salud y la de los consumidores si por error llegamos a consumir un alimento contaminado
Así que ya sabes la diferencia entre alimento contaminado y descompuesto: en el descompuesto podrás observar cambios que te harán rechazar el alimento fácilmente, pero en el contaminado no siempre será tan fácil de detectar, reduce siempre al máximo el factor contaminante y nunca consumas un alimento que ya se encuentre con signos visibles de descomposición.